Panzerkampfwagen VIII “Maus”

Artículo por: Alberto Costas (Colaborador)

 

Del Campo al Laboratorio

 

Alemania contaba con una buena cantidad de diversos carros, pero con el comienzo del rearme, nuevas ideas surgieron en la mente de los que se consideraban la raza superior. Un ser perfecto necesita vivir en la perfección y así lo demostrarían los alemanes durante la II Guerra Mundial, donde pasaron de tener unos carros blindados con apenas 2 ametralladoras y con un blindaje mínimo, a lo que sería la culminación de la exageración, crear el Panzer VIII, más conocido como “Maus”.

 

Su nombre proviene de la ironía que suponía aquel tanque. Era enorme y por ello lo apodaron “Mamut” (Mamoth) en alusiones a su gran tamaño y fuera, pero pronto surgió el mote de “Pequeño Ratón” (Little Maus) y finalmente Ratón, o mejor dicho, Maus. La política alemana que se fue adoptando según transcurrían los meses se traducía en más peso, más blindaje y más potencia. Con este nuevo carro se pretendía demostrar la fuerza de Alemania y el éxito frente a los aliados y soviéticos, motivar a las masas alemanas para que mostrasen su apoyo a Alemania y pudieran comprobar que lo que su Führer les decía era correcto. Por desgracia para ellos, el Maus nunca dejó de ser otro de los numerosos proyectos fallidos de la época, pues no se pudieron cumplir ni las especificaciones, ni mantener un coste y ritmo de producción adecuado.

 

Pre-Desarrollo

 

La creación del Maus dio comienzo en 1941 hasta el verano de 1943, cuando su estado cambió de preproducción a convertirse en el tanque más pesado de la historia. La necesidad de un carro pesado se hizo notar en los comienzos de la 2ª Guerra Mundial, donde la mayoría de los tanques alemanes eran Panzer I y Panzer II. El primero de estos 2 se había desarrollado con el fin de tener un carro de prácticas, pero la falta de medios acorazados y la necesidad de un tanque en las batallas, permitió que fuera usado como arma de combate junto con el Panzer II, otro carro ligero de escasa potencia. El Panzer III y IV dieron un punto más al ejército nazi, que comenzó a contar con ciertas cantidades de estos 2 carros medios, uno con la labor antitanque (Panzer III) y otro con la de artillería (Panzer IV) que pronto se convertiría en antitanque también.

 

El Panzer IV se transformó en la “joya” de los alemanes, quienes enseñaron sus instalaciones a los soviéticos, con quienes tenían un pacto de no agresión que poco tardaría en romperse por el lado alemán. Los soviéticos viendo aquellos tanques no quisieron creerse que aquello fuera lo mejor que tenían (Panzer IV), pero pronto verían que así era.

 

En el frente Oeste, las buenas tácticas alemanas consiguieron buenos resultados frente a ejércitos bien apostados y con experiencia en la guerra… pero en la guerra pasada. Con tácticas modernas, Manstein, Guderian y otros altos cargos alemanes se infiltraron en tierras enemigas batiendo todo lo que se ponía en su camino. Los Panzers fueron usados con mucho cuidado y los resultados fueron mejores de los esperados. La necesidad de un carro más potente se hizo notar en los enfrentamientos contra los carros británicos Matilda y Churchill, que a pesar de tener una baja potencia de fuego, su blindaje era muy resistente.

 

Sin embargo, el ataque contra la antigua URSS era inminente y mediante la “Blitzkrieg” (Guerra Relámpago), dio comienzo la campaña que les costaría la derrota en Europa. Pronto aparecieron los primeros carros soviéticos, algunos sin municiones, otros aislados… los Panzers y artillería alemana comenzó a luchar contra un enemigo del que poco sabía, pero que no se olvidaría. Los primeros enfrentamientos fueron impactantes, pues el blindaje inclinado y potencia de los carros a los que se enfrentaban eran muy superiores a los suyos. Los KVs y T-34s produjeron un shock en el ejército alemán que pronto pediría un carro más potente.

 

La respuesta inmediata fue poner en marcha el proceso del Tiger I, que no dejaría de ser un diseño atrasado, pero con una potencia de la que todo el mundo se acordaría. Pero otros proyectos como el Panther, muy inspirado en el T-34 darían comienzo, así como el Maus tendría su momento de esplendor. Guderian se sintió muy feliz por la idea de la nueva serie de tanques pesados alemanes, pues fue uno de los mayores impulsores de las Panzerdivisiones.

 

Desarrollo

 

Hitler pidió a Porche la creación de un tanque pesado, muy pesado y protegido. Le proporcionó un firme contrato para la construcción de este “súper-tanque”. Varios proyectos salieron a la luz. El Lowe es un ejemplo de lo que el pensamiento alemán quería, pero que no se llegó a terminar nunca. Algunos incluso llegaron a pensar en un tanque de 1000Tn y otro bromeando dijo, “¿1000Tn? Podemos hacer uno de hasta 1500Tn”. Incluso se llegó a hacer un proyecto, pero la inviabilidad terminó por aclarar las ideas. Finalmente el Maus fue el que se llevó a cabo.

 

Las características de este carro estaban muy claras, protección y potencia. El primer error del proyecto fue subestimar la tercera regla de oro de todo carro de combate, movilidad. Inicialmente se proyectó un carro de 120 toneladas, que terminaría por pasar a pesar 188Tn. Además, Hitler pidió que su nuevo Panzer pudiese cargar hasta 100 proyectiles, previendo que los iba a necesitar, aunque nunca se llegó a cumplir este requisito por el enorme tamaño que necesitaría el carro y el incremento de peso. El problema no es que fueran tantos proyectiles, si no que el calibre de los proyectiles iba a ser demasiado.

 

El armamento del tanque fue llevado a cabo por la compaía Krupp, experta en estos temas, así como el chasis y la torre. El ensamblamiento lo haría la compañía Alkett. La primera propuesta fue usar un cañón de 150mm L/74 junto con una ametralladora pesada de 20mm. Más que suficiente para derrotar a cualquier tanque conocido, era un calibre muy grande e innecesario, por lo que se optó por uno de 120mm/L55. Además, todo este pesado armamento tenía su coste en personal, que requería un aumento a 6 personas en la tripulación, cuando normalmente se usaban 4. En enero de 1943, Hitler decidió que finalmente se emplearía un cañón de 128mm junto con otro auxiliar de 75mm. Sin duda alguna, la petición de almacenaje de munición se veía cada vez más imposible con estos grandes calibres.

 

El chasis se creó dándole inclinación frontal y en los laterales de la torre, consiguiendo una protección de entre 60-240mm, lo cual lo convertían en el tanque más protegido del momento. Pero toda esta protección tenía su precio y por ello necesitó acarrear un gran lastre durante toda su vida, el sobrepeso. No debemos olvidarnos de otro factor importante, como lo era el tamaño. Con el motor y blindaje que llevaba, su altura se disparó, proporcionando un blanco enorme a kilómetros de distancia.

 

El principal problema del Maus era su peso. En el Panther y Tiger, como todos sabemos, hubo grandes problemas en suspensiones y trenes de rodaduras por soportar un peso superior al previsto. En este caso pasa lo mismo. No se había dado el caso de un tanque tan pesado y esto acarreó diversos problemas. Por lo de pronto, encontrar “algo” que pudiera moverlo. Además, la presión sobre el suelo debía ser reducida a toda costa, o se quedaría atrancado en el fango o cualquier zona con barro. Para ello se optó por vestirlo con unas cadenas enormes, aun sabiendo el aumento de peso que ello suponía.

 

El Daimler-Mercedes Benz MB 509 de 12 cilindros y 1080CV usado primeramente en aviones fue el encargado de dar potencia al Maus. La lista negra de problemas aumentaba poco a poco. No sólo era necesario un motor de avión, si no que sólo se podía andar 180km con un depósito de 2700 litros que llevaba (más 1500 en barriles de reserva), si no que la velocidad máxima a la que podría recorrer esa distancia era teóricamente de 20km/h, de los cuales sólo pudo alcanzar 13km/h en las pistas de entrenamiento. Para ello hubo que adaptar trenes, suspensiones y numerosos cambios mecánicos que dieron muchos quebraderos de cabeza a los ingenieros alemanes. La fiabilidad fu un lastre para muchos carros y este necesitaban testearlo bien para no caer en este defecto. Para ello el costo de la suspensión se disparó con el fin de hacerlo lo mejor posible. Todos estos problemas se traducían en que si un Maus se averiaba, harían falta al menos 2 más para poder desatascarlo, lo cual dada la velocidad máxima que poseían se tradujese en el abandono sistemático del tanque y/o destrucción del mismo. Por si fuera poco, la mayoría de puentes no aguantaban su peso y se ideó la manera de poder sumergirlo hasta 12 metros mientras otro Maus le aportaba energía desde la orilla, para luego pasar él mientras el otro le devolvía la moneda.

 

Si la producción de tanques no era muy elevada, se pidió hacer 150 unidades, de lo que estimaban poder hacer unas 5 por mes, de las cuales solamente se haría un solitario tanque. A pesar de haberse cancelado la producción con sólo un ejemplar en activo, se permitió seguir con la investigación y desarrollo de una nueva versión.

 

De este ejemplar único se cree que fue empleado para defender una posición fija (aunque no hay datos que lo confirmen realmente), pues su poca agilidad no le permitía incorporarse a las Panzer Divisiones y poco más podía hacer como tal.

 

Maus II

 

La cancelación del primer proyecto Maus (1944), dio comienzo a una segunda etapa de desarrollo. Los planteamientos iniciales fueron similares a del primer Maus, pero buscando algo todavía más potente. El armamento principal fue finalmente un cañón naval de 128mm KwK 44 L/55 junto con otro caxial de 75mm KwK 44 L/55 y una ametralladora MG34 de 7,92mm. Dicho armamento era suficiente para eliminar cualquier carro existente en la época a 4000 metros de distancia. Al final, cuando Hitler vio el cañón de 128mm dijo que parecía un juguete en comparación del resto, por lo que pidió uno de 150mm L/74, el cual tenía menos alcance y velocidad de salida, junto con el inconveniente del almacenaje y cadencia de disparo. La búsqueda de impresionar a sus enemigos de nuevo apareció en la cabeza del Führer que volvía a cometer errores como los famosos Mörses que tan sólo sirvieron para ocupar sitio en los museos militares del mundo. A pesar de que el cañón de 128mm era suficiente, no parecía adecuado al tamaño del carro, pero nadie podía rebatir las ideas de Hitler, terminándose por hacer cosas inútiles y sin sentido.

 

Los problemas motrices del Maus I se intentaros mejorar usando un motor Daimler-Benz diesel MB512 de 12 cilindros y 1500CV. A priori podría parecer una mejora sustancial, pero si antes no se rebasaban los 13km/h con 1080CV, esta vez el resultado tampoco sería satisfactorio. Además, los problemas mecánicos, resaltando la suspensión que tenía que aguantar demasiado peso, junto con la baja relación potencia/peso (8CV/Tn), llevó de nuevo a los ingenieros a pensar en la necesidad de mejorar el diseño, cosa que no se hizo, ya por los incesantes bombardeos, como por los problemas que no tenían una solución sencilla.

 

A causa de dichos bombardeos, el proyecto tardó más de lo esperado, los buenos materiales de construcción de los que se disponían al inicio de la guerra comenzaban a escasear y los problemas venían uno tras de otro.

 

Al final, el proyecto se terminó abandonando. Se llegó a construir un vehículo para remolcar al Maus II e incluso una adaptación como antiaéreo con 2 cañones de 88mm, de lo que podemos pensar en desesperación al ver que era un vehículo que carecía de iniciativa propia dada su velocidad, que no podía ocultarse para una buena defensa por su altura, y que podría valer como último caso como sistema antiaéreo, lo cual no justificaría su coste de fábrica en una labor que no necesitaba un sistema tan complejo así como un blindaje tan espeso. En las fábricas se encontraron varias torres diferentes, pero con un aspecto bastante similar, donde una de ellas fue la que se puso sobre el Maus expuesto en el museo militar de Kubinka, Rusia.

 

Tanque Pesado E-100

 

El tanque pesado E-100 fue el principal prototipo que compitió con el Maus por un contrato de producción. La compañía Krupp pretendía tener la licencia de producción, aun siendo un proyecto anterior al Maus que finalmente se llevaría “la gloria”, o al menos que fue el elegido. El contrato entre Hitler y Porche terminó por llevar el E-100 (también llamado Tiger-Maus) a su cancelación en un arrebato por parte del canciller alemán.

 

Las cualidades técnicas del E-100 son bastante desconocidas. Se sabía que a pesar de llamarse “100”, su peso iba a ser de 130Tn, lo cual ya de por sí mejoraba mucho la movilidad, basándose en el chasis del Tiger II con una mejor protección y una torre muy similar a la del Maus. El blindaje era menos espeso, pero suficiente como para enfrentarse a las hordas de T-34s y Shermans, que eran los principales enemigos. Ningún carro podría hacerle frente en combate 1 Vs 1, pero seguía siendo un error su construcción, pues no era lo que realmente necesitaba el ejército alemán.

 

 

 

Especificaciones del E-100

 

Peso: 137,79Tn

Tripulantes: 5-6           

Motor: Maybach HL 230 P30 de 12 cilindros y 700CV (Prototipo)

            Maybach HL 234 de 12 cilindros y 800CV (Producción)

Velocidad estimada en carretera: 38-40km/h

Autonomía: 120km

Largo (con cañón): 10,27m

Largo (sin cañón): 8,70m

Ancho: 4,48m

Alto: 3,32m

Armamento (proyectados):

- Cañón KwK 44 128mm L/55 + KwK 75 L36,5 + Ametralladora MG34 de 7,92mm

- Cañón KwK 44 150mm L/38 + KwK 75 L36,5 + Ametralladora MG34 de 7,92mm

- Cañón KwK 44 170mm L/55 + KwK 75 L36,5 + Ametralladora MG34 de 7,92mm

Blindaje: Hasta 240mm

 

Uso en combate

 

El uso en combate del Maus fue escasísimo. Algunas fuentes indican que nunca llegó a dispararse, aunque parece que hay argumentos que desvelan su minúsculo uso. Además, si le añadimos a todo esto que no podía estar en las primeras líneas defensivas donde estaba la mayor fuerza alemana, nos podemos hacer a la idea de que combatió casi aislado. En Kubinka (museo militar ruso) hay un Maus I (denominado V1, así como V2 el Maus II) que fue capturado por los soviéticos durante la II Guerra Mundial. Sobre él probaron todos los cañones y obuses de los que disponían en aquel momento, sacando la conclusión de que era invulnerable su frontal. Además, esto marcó una pauta en los siguientes carros de combate soviéticos de post-guerra, que llevaron gruesos caparazones blindados.

 

El mayor problema del Maus para la acción en combate era el de quedarse aislado en una retirada alemana o verse envuelto en un combate contra la aviación soviética que volaba en cotas bajas y podían sorprenderlo desde allí. Por esto mismo, a pesar de que los blindados no podían con él, bastaba un buen impacto en las orugas para inmovilizarlo y poder abordarlo con infantería o por aire.

 

A cerca del Maus II, poca información hay al respecto. Los rumores apuntan a que estuvo presente en la defensa de la fábrica donde se construyó, con la torre de pruebas aun puesta. Este fue capturado por los soviéticos, mientras que en el interior de la fábrica se encontraron varias torretas y chasis para la construcción de más tanques. El otro prototipo terminado se encontró en Zossen, donde a causa de una avería, sus tripulantes lo destruyeron para no caer en manos enemigas (lo que no sabían era que un ejemplar sería capturado por el ejército rojo). Interesados con la nueva adquisición, los ingenieros soviéticos insertaron una torreta del Maus que se toparon intacta al carro capturado, intercambiando la torre de prácticas por una real.

 

 

La Ingeniería Alemana

 

La ingeniería alemana trabajó duro para conseguir lo que se les pedían los altos cargos, pero no contemplaron correctamente la manera de conseguir sus objetivos. A menudo se inventaban muchas armas nuevas sin siquiera evaluar el rendimiento que darían en el campo de batalla, con lo que al final la mayoría resultaban ser un derroche. Con una primera etapa tan beneficiosa para los alemanes, éstos no repararon en gastos y no encontraban la necesidad de una industria bien consolidada que funcionara más rápido que la de sus enemigos. La confianza en la superioridad fue un grave error que los condenó a la derrota.

 

El Maus quizás fue uno de los mayores errores en cuanto a carros blindados alemanes, pero es que no fue el único. Con una estimación de 5 unidades al mes de producción no podían competir con los americanos o soviéticos que creaban cientos de carros más baratos, pero que a la hora de la verdad eran como hormigas rojas atacando a una presa más grande y menos numerosa.

 

El impacto de los KVs y T-34s produjeron una rápida maniobra alemana. El Panther nació con 1 año de problemas continuados, mientras que el Tiger I, mucho más fiable y caro, confirmó lo que los alemanes buscaban, un carro superior al enemigo, pero faltaba algo más en su análisis. Si los alemanes hubieran fabricado el T-34 en vez del Tiger I, no habría habido diferencias en el resultado final, ya que los soviéticos contaban con una producción mucho más alta, por lo que sí que era cierto la necesidad de un carro más potente que el de sus enemigos. Sin embargo, la comparación entre el IS-2 y el Tiger II nos puede abrir los ojos con claridad. El primero era más barato y fácil de construir que el modelo alemán, consumiendo muchos menos recursos e igual de efectivo en el campo de batalla. Esto nos lleva a un punto en el que los ingenieros alemanes se vieron incapaces de crear un diseño superior al de los soviéticos y que fuera rentable su producción, mientras que en las factorías rojas con la busca de la simplicidad, encontraron un camino, costoso en vidas humanas, pero eficaz ¿Podrían haber hecho los alemanes un Maus competitivo? Parece que no.

 

Las ideas de hacer un tanque de 1000Tn (P1000) y 1500Tn (P1500) nos enseñan la filosofía de la creación alemana. Mientras que los primeros Panzers se volvieron poco útiles contra los soviéticos, en vez de usar un carro superior y poder disponer de él en grandes cantidades rápidamente, se dedicaron a idear “un carro definitivo” que nunca consiguieron llegar a poner en el frente. El Panther costaba la mitad que un Tiger I, pero su inestabilidad mecánica era todo un problema. Una solución pudo haber sido el invertir más dinero en dicho carro y tratar de ponerlo en marcha al 100%, en vez de dar paso a creaciones tipo Elefant (o Ferdinand por el nombre de su creador), Jadgtigers y demás carros pesados que suponían una gran inversión.

 

El peso fue otro factor determinante. Alemania no podía derrochar su combustible y lo hacía constantemente. El Maus era como un agujero negro en este sentido. Chupaba todo el combustible en unos 160km de trayecto, que no era nada menos que 2600L. Es importante destacar que el malgasto de materiales esenciales era muy evidente, tan sólo hace falta comparar el IS-2 con el Panther para darse cuenta de que el primero es superior en blindaje, movilidad y en potencia (no tan penetrante, pero excelente con munición High Explosive; HE), mientras que la diferencia de peso es de apenas 2 toneladas en contra del IS-2.

 

En resumen, la imposibilidad de crear un tanque superior al de sus enemigos y capaz de inclinar la balanza hacia el lado nazi era inviable, basándonos simplemente en la comparación del material de un bando y otro, pero no debemos olvidarnos que si hablamos de la guerra en general, tanto aviones, como artillería tienen que ser evaluados en un solo conjunto, con lo que esto ya se escapa de lo que es este artículo dedicado al tanque alemán “Maus”.

 

Características Técnicas

 

 

Largo: 10,09m

Ancho: 3,67m

Alto: 3,63m

Motor: Daimler-Mercedes Benz MB 509 de 1080CV - 12 cilindros (Maus I)

             Daimler-Mercedes diesel MB512 de 1500CV - 12 cilindros (Maus II)

Peso: 188 toneladas

Tripulación: 1 comandante, 1 radio-operador, 1 conductor, 2 encargados de recargar y 1 tirador

Blindaje: Entre 50-250mm

Armamento Principal: Cañón de 128mm Kw.K.80 L/55

Armamento secundario: Cañón 75mm Kw.K. L/36,5 y ametralladora M.G.34 de 7,92mm

Velocidad máxima (real): 13km/h

Velocidad máxima (teórica): 20km/h

Autonomía: 160km en carretera

Depósito: 2600L + 1500 en reserva externa

Presión sobre el suelo: 1,45kg/cm2

Otros: Se puede ver expuesto en el museo ruso de Kubinka

 

Tabla de Penetraciones

 

La siguiente tabla muestra una comparativa entre los cañones más potentes usados por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. En él se puede observar como al Maus se le incorporó un cañón potente (128mm) capaz de enfrentarse a cualquier carro enemigo conocido de la época, aunque el cañón del Tiger II era superior en penetración a distancias cortas, así como el del Panther se le acercaba con casi la mitad de calibre. Sin embargo, en cuanto al combate con munición HE (no contemplado en la tabla), cuanto más calibre, más potencia. Partiendo de la base de que en las guerras se usan más proyectiles HE que AP, podríamos decir que en este caso, el Maus superaría ampliamente a todo el resto de carros alemanes.

 

Nombre del Cañón

Tanque

Tipo de
Munición

Peso de la
Munición (kg)

Ángulo

Velocidad de
Salida (m/s)

100m

500m

1000m

1500m

2000m

KwK 42 de 75mm L71

Panther

APCBC

6,8

30º

935

138

124

111

99

89

KwK 42 de 75mm L71

Panther

APCR

4,75

30º

1120

194

174

149

127

106

KwK 36 de 88mm L56

Tiger I

APCBC

10,2

30º

773

120

110

100

91

84

KwK 36 de 88mm L56

Tiger I

APCR

7,3

30º

930

170

155

138

122

110

KwK 36 de 88mm L71

Tiger II

APCBC

10,2

30º

1000

202

185

165

148

132

KwK 36 de 88mm L71

Tiger II

APCR

7,3

30º

1130

237

217

193

170

152

KwK 44 de 128mm L55

Maus

APC

26,4

30º

860

189

166

143

127

117

KwK 44 de 128mm L55

Maus

APCBC

28,3

30º

845

187

178

167

157

148

KwK 44 de 128mm L55

Maus

APCR

-

30º

1130

223

212

200

189

178

 

 

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Artículo por: Alberto Costas (Colaborador del Museo Empire) Adaptación web por: Juan Quintana (Director del Museo Empire). Prohibida su reproducción sin permiso del autor.

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